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martes, abril 15, 2014

Los sesgos conductuales del inversor


Hoy ha publicado la web de Funds People un artículo interesantísimo sobre los sesgos de las conductas de los inversores, que les lleva a cometer errores, lo que se denomina Behavioural Finance. Este tema está cada vez más candente. Dejo el artículo completo dada su calidad. El original aquí

LOS PREJUICIOS O EL PROCESAMIENTO DE INFORMACIÓN TRASTOCAN LAS DECISIONES DE INVERSIÓN

Welzia analiza los 15 sesgos conductuales del inversor

Ni los individuos son tan racionales, ni los mercados tan eficientes. Existen errores cognitivos y sesgos emocionales.


Ni los individuos son tan racionales, ni los mercados tan eficientes. Welzia Management, quien históricamente ha intentado formar de forma recurrente a sus clientes mediante conceptos financieros y de inversión básicos, intenta explicar los15 sesgos conductuales de los individuos a la hora de invertir y, por tanto, superar la teoría clásica reinante hasta ahora para apoyarse en lasfinanzas del comportamiento.
“La teoría financiera clásica se basa en la asunción de que los individuos son racionales, consideran toda la información disponible a la hora de invertir y los mercados se comportan de manera eficiente. Desde hace unos años y, con mayor intensidad, desde la crisis de 2008, el mundo financiero se ha dado cuenta de que la teoría clásica sobre la eficiencia de los mercados y sobre la racionalidad de los inversores no servía para explicar qué sucedía en los mercados y cómo se comportan en realidad los individuos a la hora de invertir, algo de lo que sí se encargan las llamadas finanzas conductuales”, pone en contexto la gestora española. Así, “las finanzas conductuales aúnan los principios básicos de inversión con los aspectos psicológicos de los inversores”, recuerdan desde Welzia.
Básicamente, existen dos tipos de sesgos conductuales: los errores cognitivos, que son resultado de un razonamiento cognitivo errado, y los sesgos emocionales, que están relacionados con un razonamiento influenciado por sentimientos o emociones. La principal diferencia entre unos y otros, especifica Welzia, reside en que mientras los primeros son fundamentalmente de perfil estadístico, los segundos nacen espontáneamente. Por ello, anticipa la firma, “es más fácil eliminar los errores cognitivos de la toma de decisiones que los prejuicios emocionales”.
Errores cognitivos. Perseverancia en las creencias
Es la tendencia a aferrarse a creencias previas de un modo irracional o ilógico.
SesgoDefinición del sesgoRiesgosRecomendación de Welzia
ConservatismoDar mayor peso a las informaciones que hemos recibido primeroToma de decisiones no acertadas. No realizar la inversiónPedir asesoramiento a un profesional
ConfirmaciónBuscar y sobreponderar informaciones que confirman nuestras creencias y desechar e infraponderar aquéllas que las contradicenTenencia de una cartera infradiversificada y con excesivo riesgoBuscar nueva información que contradiga nuestras creencias. Buscar el apoyo de alguien cualificado que analice si la inversión se adecua a las necesidades del inversor
RepresentaciónClasificar nueva información en base a experiencias y clasificaciones pasadas, aunque en realidad no tengan ninguna relaciónDar mucha importancia a la información más nueva. Rotación de cartera excesiva. Toma de decisiones basadas en clasificaciones superficialesProfundizar sobre las leyes de la probabilidad y el análisis estadístico
Ilusión de controlCreer que se pueden controlar los resultados de una inversión, cuando en realidad no es posibleOperar más de lo necesario. No diversificar lo suficiente las carterasRecordar las reglas probabilísticas. Trazar distintos escenarios. Reevaluar cada cierto tiempo las ideas de inversión y ver si eran correctas
Evaluación en retrospectivaMemoria selectiva de eventos pasados. Recordar los aciertos y olvidar los fallos. Creer que los eventos pasados eran fácilmente predeciblesSobreestimar el ratio de acierto de las predicciones y ser excesivamente críticos con las decisiones tomadas por otrosReevaluar cada cierto tiempo las ideas de inversión y ver si eran correctas

Errores cognitivos. Procesamiento de la información
Relacionados con cómo se procesa y usa la información a la hora de tomar decisiones de inversión.
SesgoDefinición del sesgoRiesgosRecomendación de Welzia
Anclaje y ajusteValorar las probabilidades de un evento en base a los ejemplos más sencillos que vienen a la menteAnclar un valor y más tarde intentar adaptarse hacia arriba o abajo según se va procesando la nueva información, cuando ésta debería considerarse objetivamentePreguntarse a uno mismo: "¿Depende mi decisión de ese precio anterior?" o "¿Recomendaría esta inversión basándome en la nueva información recibida?"
Contabilidad mentalConsiderar el dinero de forma diferente en función de cómo se categorizaConfeccionar una cartera en diferentes capas según objetivos que se persiga con cada una de ellas. No considerar la correlación existente entre los distintos activos de la cartera. Ser reacio a incluir nuevos activos descorrelacionados con la cartera actual, aunque consiguieran reducir su riesgoEvitar un resultado enfatizado excesivamente en activos generadores de rentas, ya que daría un retorno global menor
EncuadreContestar a una pregunta de forma distinta en función de cómo se realiza la preguntaConstruir carteras con demasiada aversión al riesgo o, por el contrario, carteras que proporcionan más riesgo del deseadoPensar en términos de rentabilidad absoluta y no en términos de pérdidas y ganancias
DisponibilidadConsiderar a los eventos que con mayor facilidad nos vienen a la mente más probables que aquéllos que no lo hacen o no entendemos completamenteElegir una inversión, un gestor o un fondo por lo conocido que sea vía publicidad. Limitar el universo de inversión hacia activos domésticos. Tener carteras sin la suficiente diversificación. No alcanzar una asignación de activos óptimaConstruir metodológicamente la declaración de política de inversión y centrarse en el largo plazo

Sesgos emocionales
Nacen de emociones y sentimientos y no de pensamientos conscientes como los anteriores.
SesgoDefinición del sesgoRiesgosRecomendación de Welzia
Aversión a la pérdidaExperimentar mayor dolor ante una pérdida que placer ante una ganancia de igual tamañoAnte una pequeña pérdida de valor inicial, incurrir en mayor riesgo con la esperanza de recuperar la pérdida inicialFocalizarse en las expectativas de revalorización a largo plazo. Dar menor importancia a las ganancias o pérdidas presentes
SobreconfianzaDemostrar una injustificada confianza en las propias opiniones. Sobreestimar los propios niveles de conocimiento, habilidades o acceso a la informaciónSubestimar el riesgo. Tener carteras poco diversificadas y operar en excesoTener siempre en mente la declaración de política de inversión, así como la asignación de activos estratégica (de largo plazo)
AutocontrolSacrificar objetivos a largo plazo debido a una insuficiente autodisciplinaNo ahorrar lo suficiente para la jubilación y, por tanto, asumir excesivo riesgo en las inversiones para tratar de compensar la falta de ahorro pasadoRealizar un estudio de necesidades de liquidez a futuro. Ahorrar mensualmente las cantidades necesarias para acometer la inversión a largo plazo. Trazar un plan para lograr el objetivo
Status QuoNo hacer nada. Construir una cartera y no volver a revisarla aunque la capacidad de asumir riesgo haya cambiado o las necesidades de liquidez hayan aumentadoNo considerar otras opciones de inversión más atractivasContar con un asesor que explique todo lo referente al binomio rentabilidad-riesgo
LegadoValorar las inversiones de forma distinta en función de si queremos comprar o vender el valorAferrarse a un valor que resulta familiar por la intangible sensación de confort que proporciona
Aversión al arrepentimientoEvitar tomar decisiones ante el miedo a equivocarse. Existen dos tipos de arrepentimiento: por acciones cometidas o por no haber llevado a cabo una acciónSer excesivamente conservadores con las inversiones y, por ello, no alcanzar el retorno deseado. Dejarse guiar por las inversiones "de moda"Poner énfasis en los beneficios de la diversificación y los efectos negativos que supone no alcanzar los objetivos a largo plazo
Fuente: Welzia Management.

sábado, marzo 01, 2014

Analizando la personalidad de las acciones

Sabemos que hay una clara evidencia en la relación entre la psicología humana y la economía,  y entenderíamos que sin salud psicológica empresarial, no habría crecimiento sostenible, afectando a su comportamiento en las bolsas de valores.
Las empresas suelen estar muy influidas por la cultura corporativa que sus líderes han ido determinando, y que con el tiempo van siendo compartidos por las personas de la organización, ya que van imponiendo creencias, guías, valores y expectativas de comportamiento en sus interacciones entre ellos, con sus clientes y el entorno.
Un factor fundamental a analizar es el patrón de actitudes, pensamientos y repertorio conductual de sus líderes a través del tiempo, permitiendo disponer de una visión de la personalidad de la compañía,  por unos claros vínculos de interdependencia. Las personas son las que hacen la organización y no al revés.
La personalidad de la empresa, como la individual, no encaja netamente en categorías ordenadas. Cada una es única en muchos aspectos, pero podemos realizar una observación multifactorial que permita un análisis lo más objetivo posible. Podemos valorar actitudes que pueden describir parcialmente su personalidad. Por ejemplo, su política comercial pudiera ser agresiva o en el otro extremo pasiva, su actitud ante los empleados o clientes, su política de comunicación, su política de producto, su capacidad de innovación, etc.
Poseer una determinada personalidad empresarial, influye notablemente en sus resultados económicos. Una personalidad más creativa, o apasionada, o audaz, o persistente, o meditativa, o social, son rasgos que influyen notablemente en el éxito o fracaso de la empresa, por lo que debemos analizarlos.
Así mismo, las organizaciones, como las personas, pudieran enfermar. Debemos por tanto, analizar posibles vertientes patológicas de la personalidad empresarial: si una personalidad metódica se vuelve obsesiva, si una compañía con personalidad de líder se vuelve narcisista, si una audaz se vuelve psicópata, etc. Estas patologías acaban por cosechar pérdidas de cuota de mercado, abandono de clientes y empleados clave, falta de adaptación a cambios en el mercado, etc.
Los malos resultados provocarán que los accionistas cambien al líder y éste intente cambiar la cultura organizacional para llevarla hacia un comportamiento diferente, pero no siempre se hace en el momento idóneo, ni estos cambios son tan rápidos de imponer, porque las personas no cambian sus comportamientos de un día para otro y no podemos olvidar, que si las personas no cambian, la organización no cambia.
En definitiva, si la pauta de comportamiento de una empresa cotizada parece mostrar una personalidad que se va alejando de una vertiente sana a una patológica, procure no estar ahí invertido. Hay síntomas que permiten visualizar la enfermedad y sus efectos adversos, sabiendo que el tratamiento no es fácil, ni de corta duración. 
Puedes seguirme en Twitter @negoestratega
Este artículo se ha publicado también en Funds People 

lunes, abril 01, 2013

El punto ciego de los inversores

Dejo artículo que me han publicado en el número de marzo de la revista Funds People, por obtener el Premio de EFPA España y Funds People del mes. El artículo se inspira en el libro  "El punto ciego. Psicología del autoengaño" de Daniel Goleman, famoso psicólogo autor de "Inteligencia Emocional", con respecto al comportamiento de los inversores en los últimos tiempos, donde solo hay dos visiones con respecto al riesgo, o asumen mucho riesgo (en Risk on) o no asumen ninguno (Risk off).
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Los inversores, como seres humanos, somos proclives a apartar de nuestra mente los hechos que nos resultan desagradables. El psicólogo Daniel Goleman en su libro “El punto ciego”, plantea que gracias a un mecanismo psicológico de defensa, creamos un punto ciego en nuestra mente que bloquea la conciencia de la memoria, y practica una atención selectiva que permite ignorar verdades controvertidas, o dolorosas de nuestra propia realidad.
La actual visión bimodal del riesgo de las inversiones, donde la mayoría de analistas, gestores e inversores están enchufados al ON o al OFF, solo valora la luz o la oscuridad. Desde hace demasiado tiempo ya no existen los claroscuros en las decisiones sobre inversiones.
La realidad es que algunos inversores prefieren conceptualmente tener poco riesgo y por tanto deberían de aceptar bajos retornos, aunque más seguros; mientras que otros inversores prefieren optar a los retornos más altos, debiendo asumir un riesgo mayor. Y en el medio deberían de existir otras opciones, según nuestro sesgo con respecto a los riesgos y oportunidades del mercado. Obviamente, no todo es blanco o negro.
Pero observamos que, como inversores, en los últimos años nos olvidamos de nuestra personal capacidad de asumir, emocional y financieramente, los riesgos de pérdidas frente al potencial de cada inversión, de valorar probabilidades a los diferentes escenarios o de realizar sencillamente, análisis más profundos y racionales. Y la celeridad de los acontecimientos nos empuja a  unirnos al galope del mercado, en muchos casos en una fase ya tardía.
Y los clientes más arriesgados, aquellos que todo su patrimonio lo tenían invertido en activos muy volátiles porque aspiraban a altísimos retornos, en el peor momento, siempre tras sufrir fuertes pérdidas, se unen al OFF de fondo, y traspasan todo su patrimonio a un fondo de liquidez ultraconservador. Y aquellos más conservadores, tras ver cómo han dejado de ganar dinero por sus inversiones más seguras, incluso perdiendo en divisas refugio, aspiran con el mercado en la fase final del ON,  a llevarse el último rebufo de rentabilidad de activos tan arriesgados como los bonos high yield o emergentes, o el fondo de renta variable que más haya subido el año anterior. Siempre tarde.
Sí, ellos se han unido al grupo para no sufrir con sus dudas e incertidumbres. Allí pueden compartir una visión común, un interés similar. Allí el inversor individual renuncia a su propio yo y los reemplaza por los personificados por los líderes, por los voceros de los mercados, que definen día a día lo pertinente y lo irrelevante.
Allí su punto ciego les impide tomar conciencia de las señales de alarma, estando solo predispuestos a prestar una atención “selectiva” a los mensajes que alimentan los sentimientos compartidos del grupo, desatendiendo aquellos que parezcan desmentirlos. ¿Cómo podrían estar equivocadas estas personas tan experimentadas?
Y esto nos aleja de lo que sabemos y debemos de recordar a nuestros clientes: no podemos alejarnos de la racionalidad de tener carteras equilibradas, construidas en base a su aversión al riesgo y con un plan de inversión tendente a conseguir sus objetivos a medio plazo, con un rendimiento histórico promedio.
Acertar si el interruptor del riesgo estará en ON o en OFF durante más o menos tiempo, es pura especulación, alejada siempre de una inversión bien planificada, y te deja a la deriva de los vaivenes del mercado. Una situación, cuanto menos peligrosa.