viernes, mayo 30, 2014

La automedicación financiera



SIN LA INTERVENCIÓN Y CONSEJO POR PARTE DE UN PROFESIONAL

La automedicación financiera

TRIBUNA de Rafael Romero, asociado EFPA nº 6.692 y finalista del concurso de mayo de EFPA España y Funds People.

Rafael Romero | 30 mayo del 2014 - 07:24 hrs.

Autor imagen: Cedida

La automedicación farmacéutica en un hábito común en nuestra sociedad. Utilizamos medicamentos para el dolor de cabeza, para mejorar la digestión, para la tos, etc. Esta automedicación puede ser conveniente para tratar síntomas menores y durante un tiempo limitado.
Muchos inversores hacen gala de sus conocimientos adquiridos por la lectura de un artículo en una revista o web, los comentarios en redes sociales, el consejo de un buen amigo, etc. e intentan resolver ellos mismos sus necesidades de inversión.
Esta es la automedicación financiera, la utilización de productos financieros por parte de un inversor o ahorrador sin la intervención y consejo por parte de un profesional. Al igual que un médico para tratar enfermedades, el inversor debe entender que necesita a un profesional para diagnosticar el problema, la prescripción del mejor producto/s para resolverlo y una supervisión regular del tratamiento.
Existen medicamentos que necesitan una receta de un profesional para adquirirlos, pero en finanzas, lamentablemente, están disponibles sin receta la mayoría de productos, sin valorar si serán efectivos, así como sus riesgos. Un paciente autoprescrito en materia de inversión, ha podido diagnosticar de forma incorrecta y no haber considerado los efectos secundarios de los productos, que quizás no lleguen en la primera toma, pero pueden llegar en un uso continuado.

Tras el uso inadecuado de productos financieros, pueden llegar reacciones adversas: alergias, intoxicaciones e insomnio. Las emociones negativas acabarán por cubrir la racionalidad de usar estos medicamentos financieros para resolver mejor tus problemas futuros, y acabaremos perdiendo la oportunidad de salvaguardar nuestro patrimonio de las pérdidas impuestas por la actual represión financiera invirtiendo en depósitos o garantizados.
La CNMV va dando pasos muy cortos hacia la necesidad de tener productos no disponibles sin receta. El acceso es libre a numerosísimos productos que pueden hacerte perder mucho dinero: futuros, opciones, warrants, turbos, CFD, ETF apalancados, fondos de altísima volatilidad, acciones de enorme riesgo e iliquidez, etc.
Las “farmacias” financieras generan retornos considerando que si no hay prescripción, no hay riesgo para la entidad, y el nuevo entorno web 2.0, el marketing agresivo de gestoras, etc. está favoreciendo la automedicación financiera al calor de la falta de confianza en los médicos-asesores.
Debemos trabajar toda la industria para que el inversor mejore su educación financiera, pero no tanto para que sea capaz de automedicarse, sino para que entienda que la gestión de un patrimonio va mucho más allá de entender cómo funcionan sus productos, sino la panorámica de conjunto, sus sesgos, oportunidades y riesgos. Sólo muchos años de experiencia y elevada formación técnica, al igual que un buen médico, te capacita para afrontar tal desafío con éxito.
Puedes seguir a Rafael Romero en Twitter @negoestratega
Este artículo se publicó en la web de Funds People http://www.fundspeople.com/noticias/139912

martes, abril 15, 2014

Fondos de autor, ¿moda pasajera?


Brillar en las pasarelas todas las temporadas lo consiguen muy pocos

Fondos de autor, ¿moda pasajera?

Rafael Romero | 08 abril del 2014 - 17:23 hrs.
Observo con interés la estrategia de distintas entidades de apuntarse a la última moda de ofrecer fondos de autor. Qué envidia ver los numerosos halagos que llegan desde la prensa a los gestores más mediáticos, normalmente por el único sesgo de una gran rentabilidad pasada, pero cuyos admiradores olvidan que el salirse del consenso suele ofrecer comportamientos dispares. La historia ofrece muchos ejemplos. 
Pero el marketing no habla de eso, habla de libertad de gestión, flexibilidad, talento, convicción, visión... palabras mágicas para un cliente de banca privada y personal, todavía resquemado con sus entidades financieras. Pero yo me encuentro muy a menudo con esas mismas virtudes en muchos equipos de gestión sin el apellido de “fondo de autor”.

¿No era Bill Gross el gran gestor gurú de la renta fija? ¿El gran oráculo?  Ahora se oye que Gross perdió el norte (no genera alfa), y resulta que es egocéntrico, que está endiosado, carente de visión, sin capacidad de consensuar con un equipo…¿Ya no es tan bueno? ¿No hace las mismas cosas y de la misma manera que lo encumbraron?.

Los más antiguos del lugar se acordarán de Bill Miller (en activo todavía), uno de los gestores de Renta Variable USA más conocidos por superar al S&P500 durante 15 años consecutivos con el Legg Mason CrearBridge Value Trust. De hecho, dobló el beneficio del índice, un 881% desde 1991 a 2005, frente a un 411% del índice. Era Dios hecho realidad en Wall Street, pero desde ese final de 2005 hasta marzo de este 2014, el S&P le saca un 73% de diferencia. Si ponemos la inversión desde 1991 a ahora, el fondo lo hace mejor que el índice (a base de rachas puntuales), pero los que entraron en el fondo en los máximos de 2007, al calor de su inmejorable historial, todavía no han recuperado su dinero, cuando el S&P ofrece una subida cercana al 50%. (Vea gráfico)

Esto se llama riesgo gestor.  Si te gusta un fondo de autor, prueba a incorporarlo en una cartera bien diversificada, valorando previamente sus correlaciones y sesgos, y ojo a sus comisiones, que la moda de ¿alta costura? hay que pagarla. 

Por estos y muchos otros motivos, parece muy sensata la idea de llegar ahí a través de fondos de fondos, estrategia seguida por algunas entidades, de cara a delegar la selección, su valoración cuantitativa y cualitativa, así como la mejor ponderación en la cartera a profesionales especializados, para eliminar parcialmente sus riesgos.

No obstante, y como consejo general, no deberíamos asumir que llevar un apellido u otro, tanto un producto como institución (de autor, socios, eafi, internacional, Luxemburgo, etc. ) fuera suficiente distintivo para auparse como los verdaderos artífices del éxito en la gestión de un patrimonio. Detrás está la simplicidad del marketing y las modas. Ahora es más “cool”, pero las modas son pasajeras. Brillar en las pasarelas todas las temporadas lo consiguen muy pocos.

Rafael Romero, Director de Inversiones en Unicorp Patrimonio (Banca Privada Unicaja)
Twitter: @negoestratega

Artículo publicado en mi blog de Funds People el pasado 8-4-2014. Enlace aquí

Los sesgos conductuales del inversor


Hoy ha publicado la web de Funds People un artículo interesantísimo sobre los sesgos de las conductas de los inversores, que les lleva a cometer errores, lo que se denomina Behavioural Finance. Este tema está cada vez más candente. Dejo el artículo completo dada su calidad. El original aquí

LOS PREJUICIOS O EL PROCESAMIENTO DE INFORMACIÓN TRASTOCAN LAS DECISIONES DE INVERSIÓN

Welzia analiza los 15 sesgos conductuales del inversor

Ni los individuos son tan racionales, ni los mercados tan eficientes. Existen errores cognitivos y sesgos emocionales.


Ni los individuos son tan racionales, ni los mercados tan eficientes. Welzia Management, quien históricamente ha intentado formar de forma recurrente a sus clientes mediante conceptos financieros y de inversión básicos, intenta explicar los15 sesgos conductuales de los individuos a la hora de invertir y, por tanto, superar la teoría clásica reinante hasta ahora para apoyarse en lasfinanzas del comportamiento.
“La teoría financiera clásica se basa en la asunción de que los individuos son racionales, consideran toda la información disponible a la hora de invertir y los mercados se comportan de manera eficiente. Desde hace unos años y, con mayor intensidad, desde la crisis de 2008, el mundo financiero se ha dado cuenta de que la teoría clásica sobre la eficiencia de los mercados y sobre la racionalidad de los inversores no servía para explicar qué sucedía en los mercados y cómo se comportan en realidad los individuos a la hora de invertir, algo de lo que sí se encargan las llamadas finanzas conductuales”, pone en contexto la gestora española. Así, “las finanzas conductuales aúnan los principios básicos de inversión con los aspectos psicológicos de los inversores”, recuerdan desde Welzia.
Básicamente, existen dos tipos de sesgos conductuales: los errores cognitivos, que son resultado de un razonamiento cognitivo errado, y los sesgos emocionales, que están relacionados con un razonamiento influenciado por sentimientos o emociones. La principal diferencia entre unos y otros, especifica Welzia, reside en que mientras los primeros son fundamentalmente de perfil estadístico, los segundos nacen espontáneamente. Por ello, anticipa la firma, “es más fácil eliminar los errores cognitivos de la toma de decisiones que los prejuicios emocionales”.
Errores cognitivos. Perseverancia en las creencias
Es la tendencia a aferrarse a creencias previas de un modo irracional o ilógico.
SesgoDefinición del sesgoRiesgosRecomendación de Welzia
ConservatismoDar mayor peso a las informaciones que hemos recibido primeroToma de decisiones no acertadas. No realizar la inversiónPedir asesoramiento a un profesional
ConfirmaciónBuscar y sobreponderar informaciones que confirman nuestras creencias y desechar e infraponderar aquéllas que las contradicenTenencia de una cartera infradiversificada y con excesivo riesgoBuscar nueva información que contradiga nuestras creencias. Buscar el apoyo de alguien cualificado que analice si la inversión se adecua a las necesidades del inversor
RepresentaciónClasificar nueva información en base a experiencias y clasificaciones pasadas, aunque en realidad no tengan ninguna relaciónDar mucha importancia a la información más nueva. Rotación de cartera excesiva. Toma de decisiones basadas en clasificaciones superficialesProfundizar sobre las leyes de la probabilidad y el análisis estadístico
Ilusión de controlCreer que se pueden controlar los resultados de una inversión, cuando en realidad no es posibleOperar más de lo necesario. No diversificar lo suficiente las carterasRecordar las reglas probabilísticas. Trazar distintos escenarios. Reevaluar cada cierto tiempo las ideas de inversión y ver si eran correctas
Evaluación en retrospectivaMemoria selectiva de eventos pasados. Recordar los aciertos y olvidar los fallos. Creer que los eventos pasados eran fácilmente predeciblesSobreestimar el ratio de acierto de las predicciones y ser excesivamente críticos con las decisiones tomadas por otrosReevaluar cada cierto tiempo las ideas de inversión y ver si eran correctas

Errores cognitivos. Procesamiento de la información
Relacionados con cómo se procesa y usa la información a la hora de tomar decisiones de inversión.
SesgoDefinición del sesgoRiesgosRecomendación de Welzia
Anclaje y ajusteValorar las probabilidades de un evento en base a los ejemplos más sencillos que vienen a la menteAnclar un valor y más tarde intentar adaptarse hacia arriba o abajo según se va procesando la nueva información, cuando ésta debería considerarse objetivamentePreguntarse a uno mismo: "¿Depende mi decisión de ese precio anterior?" o "¿Recomendaría esta inversión basándome en la nueva información recibida?"
Contabilidad mentalConsiderar el dinero de forma diferente en función de cómo se categorizaConfeccionar una cartera en diferentes capas según objetivos que se persiga con cada una de ellas. No considerar la correlación existente entre los distintos activos de la cartera. Ser reacio a incluir nuevos activos descorrelacionados con la cartera actual, aunque consiguieran reducir su riesgoEvitar un resultado enfatizado excesivamente en activos generadores de rentas, ya que daría un retorno global menor
EncuadreContestar a una pregunta de forma distinta en función de cómo se realiza la preguntaConstruir carteras con demasiada aversión al riesgo o, por el contrario, carteras que proporcionan más riesgo del deseadoPensar en términos de rentabilidad absoluta y no en términos de pérdidas y ganancias
DisponibilidadConsiderar a los eventos que con mayor facilidad nos vienen a la mente más probables que aquéllos que no lo hacen o no entendemos completamenteElegir una inversión, un gestor o un fondo por lo conocido que sea vía publicidad. Limitar el universo de inversión hacia activos domésticos. Tener carteras sin la suficiente diversificación. No alcanzar una asignación de activos óptimaConstruir metodológicamente la declaración de política de inversión y centrarse en el largo plazo

Sesgos emocionales
Nacen de emociones y sentimientos y no de pensamientos conscientes como los anteriores.
SesgoDefinición del sesgoRiesgosRecomendación de Welzia
Aversión a la pérdidaExperimentar mayor dolor ante una pérdida que placer ante una ganancia de igual tamañoAnte una pequeña pérdida de valor inicial, incurrir en mayor riesgo con la esperanza de recuperar la pérdida inicialFocalizarse en las expectativas de revalorización a largo plazo. Dar menor importancia a las ganancias o pérdidas presentes
SobreconfianzaDemostrar una injustificada confianza en las propias opiniones. Sobreestimar los propios niveles de conocimiento, habilidades o acceso a la informaciónSubestimar el riesgo. Tener carteras poco diversificadas y operar en excesoTener siempre en mente la declaración de política de inversión, así como la asignación de activos estratégica (de largo plazo)
AutocontrolSacrificar objetivos a largo plazo debido a una insuficiente autodisciplinaNo ahorrar lo suficiente para la jubilación y, por tanto, asumir excesivo riesgo en las inversiones para tratar de compensar la falta de ahorro pasadoRealizar un estudio de necesidades de liquidez a futuro. Ahorrar mensualmente las cantidades necesarias para acometer la inversión a largo plazo. Trazar un plan para lograr el objetivo
Status QuoNo hacer nada. Construir una cartera y no volver a revisarla aunque la capacidad de asumir riesgo haya cambiado o las necesidades de liquidez hayan aumentadoNo considerar otras opciones de inversión más atractivasContar con un asesor que explique todo lo referente al binomio rentabilidad-riesgo
LegadoValorar las inversiones de forma distinta en función de si queremos comprar o vender el valorAferrarse a un valor que resulta familiar por la intangible sensación de confort que proporciona
Aversión al arrepentimientoEvitar tomar decisiones ante el miedo a equivocarse. Existen dos tipos de arrepentimiento: por acciones cometidas o por no haber llevado a cabo una acciónSer excesivamente conservadores con las inversiones y, por ello, no alcanzar el retorno deseado. Dejarse guiar por las inversiones "de moda"Poner énfasis en los beneficios de la diversificación y los efectos negativos que supone no alcanzar los objetivos a largo plazo
Fuente: Welzia Management.

miércoles, abril 02, 2014

Japón, ¿Un nuevo amanecer?


Tras un 2013 de notables éxitos bursátiles en Japón, las dudas este año han reaparecido. La dificultad actual estriba en valorar el éxito de los planes diseñados por el gobierno de Shinzo Abe y si el mercado bursátil recogerá estas expectativas con nuevas alzas o se mantiene la incertidumbre actual.

Por el momento se observan señales de recuperación del consumo y mejora del empleo, se recupera el PIB, la inflación y los beneficios empresariales, pero se deteriora la balanza comercial, especialmente afectada por los precios de la energía, y la fuerte depreciación de su moneda no ha venido acompañada de un claro repunte de las exportaciones, en un entorno de crecimiento global más débil.

Por otro lado, se están reduciendo los ingresos reales de los empleados, ya que no están acompañando a la subida de los precios. El salario real está en mínimos de hace 20 años y esto no permite romper la mentalidad de los consumidores japoneses.

Otro factor de riesgo es que la inflación, hasta ahora artificial, ha sido creada por un estímulo monetario sin precedentes. La masa monetaria se ha incrementado el doble, generando un problema de deuda, que se acerca al 250% de su PIB. Esta deuda la compran mayoritariamente los japoneses en un 85%, especialmente a través del ahorro de sus ciudadanos en fondos de pensiones. En mínimos históricos sus bonos a diez años, en torno al 0,60%, y gastando ya un 22% de su presupuesto en el pago de intereses, es una auténtica incógnita como afrontar esto a largo plazo.

A priori, y dada la alta duración del conjunto de la deuda, actualmente en torno a los 7 años, permitiría afrontar el elevado nivel de su deuda con mayor comodidad si los planes van cumpliendo las expectativas del gobierno, especialmente en cuanto al crecimiento nominal, evidentemente siempre que vayan creciendo también los ingresos fiscales y se siga reduciendo el gasto público.

Población, ¿problema?

En todo caso, potencialmente están creando un problema de gran envergadura. La pirámide de población, con un más del 20% de su población con más de sesenta y cinco años y las proyecciones apuntan a más de un 25% en 2030, genera una peligrosa proporción de habitantes dependientes con respecto a la fuerza laboral, especialmente en lo relativo al impacto en el gasto gubernamental.  Es relevante que la esperanza de vida sea de las más altas de la OCDE y con la menor tasa de natalidad y que ya se venden más pañales para adultos que para bebés.

¿Cómo van a pagar esta deuda y soportar el gasto social de una población envejecida, un grupo tan reducido de personas en edad de trabajar? 

Es una situación que genera desequilibrios difíciles de gestionar y preocupan a los inversores, por lo que se espera que el gobierno avance notablemente en otras medidas capaces de mejorar esta situación, ligadas a reformas estructurales y estímulos fiscales. Los más optimistas consideran que estas medidas pudieran ser de mayor calado de lo esperado por los inversores.

Son las reformas estructurales, especialmente, las que tienen que llegar con más celeridad, aprovechando el fuerte apoyo del parlamento que ostenta el partido en el poder. Tienen que concretarse avances en acuerdos comerciales, aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral, abrir Japón al turismo, priorizar la liberalización del mercado eléctrico, recortes en la fiscalidad empresarial y nuevas medidas en el mercado laboral, entre otras.

En abril, el tipo impositivo de las sociedades se reducirá en 2.4 puntos porcentuales y se esperan incentivos fiscales para alentar la inversión de capital, la investigación e innovación y los aumentos salariales. Por otro lado, subirá el IVA en el próximo mes de abril del 5% al 8% y se esperan subidas del 8% al 10% en septiembre de 2015. La experiencia de subidas de impuestos en el pasado, fue de vuelta a la recesión. ¿Por qué ahora será diferente? La subida de impuestos podría desincentivar la demanda interna y reducir las expectativas de inflación.

En todo caso, actualmente solo un 8,5% de los activos financieros del país están invertidos en renta variable, pero ante la pérdida del valor real de sus patrimonios, se observa una tendencia a incrementar las posiciones en activos de riesgo. Japón es un mercado con más de 1.700 empresas cotizadas. Esto facilita la inversión a través de fondos de inversión no anclados a un benchmarck, con gestión activa y realizando un análisis bottom-up. es el caso de productos como el Aberdeen Global Japanese Smaller Companies Fund o el BlackRock Japan Flexible Equity Fund.

Especialmente relevante pudiera ser la oportunidad en los valores de pequeña y mediana capitalización, con un menor seguimiento, que pudieran estar ligados al sector industrial, al consumo interno y sectores con potencial, como el de la salud, comercio on-line, eficiencia energética, etc.

Es difícil creer que la transformación de un gigante como Japón, tercera economía del mundo, pudiera realizarse en tan corto plazo, pero las perspectivas de mejoras a medio y largo plazo pudieran facilitar la introducción de acciones japonesas de forma paulatina por parte de los inversores globales, tras más de 20 años alejados de la eterna apuesta.

Las dudas siempre estarán ahí, sobre todo de los gestores con más canas, pero la bolsa japonesa pudiera presentarse como una mejor oportunidad que en otros tiempos. Quizás tengamos un nuevo amanecer, por lo que conviene estar bien atentos a su evolución.

Rafael Romero, Director de Inversiones en Unicorp Patrimonio (Banca Privada Unicaja)

Twitter: @negoestratega

Este artículo se ha publicado en la revista mensual editada por Funds People de Abril 2014

El artículo se presenta únicamente con fines informativos e ilustrativos y no debe interpretarse en ningún caso como una oferta de venta o recomendación de inversión.




martes, marzo 25, 2014

Mercenary Private Bankers


El desorden llega del orden… Si quieres fingir desorden para convencer a tus adversarios y distraerlos, primero tienes que organizar el orden, porque sólo entonces puedes crear un desorden artificial. Sun Tzu, El arte de la Guerra.

Permítanme la licencia de ser provocador. El negocio de Banca Privada está agudizando el fenómeno de buscar banqueros “ mercenarios” para la batalla de crecer en volumen y resultados. Como saben, un mercenario es un soldado que lucha por su propio beneficio económico y personal, normalmente con pocas ideologías o preferencias con el bando para el que trabaja. No tiene bandera.
Actualmente estamos viviendo una intensificación de entidades, especialmente foráneas, que buscan un profesional senior con un elevado patrimonio de inversores que confían en su habilidad para gestionar su patrimonio. Estos nuevos soldados laborales, entran en el nuevo ejército tras valorar la solidez de la marca, la disponibilidad de productos y un grado de autonomía máximo, pero con una especial motivación: conseguir una buena recompensa material de las ganancias generadas en la batalla, medido en porcentaje de los ingresos generados con el patrimonio de sus clientes.
Y aquí llega un problema. La libertad de actuar, sin un adecuado control, capacita al mercenario conseguir retornos mayores por sus decisiones y plantea claros conflictos de interés con sus clientes: una gestión muy activa en renta variable y renta fija genera más gastos por brokerage, la posibilidad de invertir en fondos similares con fees más altos,  exceso de estructurados, etc. ¿Quién mide y gestiona estos conflictos? ¿Creen que sería difícil convencer a un cliente formado que en otras entidades velarán más por sus intereses?
Así mismo, para las entidades que les dan cobertura, les abre interrogantes a futuro en el negocio, expuestos al abandono de sus filas a otro bando si las condiciones mejoran, perdiendo volumen, ingresos y lo que es peor, el conocimiento del cliente, si no gestionan adecuadamente estos riesgos. Por supuesto, algún problema derivado de una actuación inapropiada de una de estas personas, puede implicar un coste importante a la entidad, en términos económicos y de imagen.
El esfuerzo de estas entidades debería de ir orientado, especialmente en estas estrategias:
- La política de captación de estos nuevos soldados debe ir precedida de un exhaustivo análisis de sus capacidades no solo a nivel de volumen de patrimonio, sino de experiencia, reconocimiento y, especialmente ética profesional, ya que serán parte de la imagen de la entidad en el exterior.
- Ir configurando también un ejército propio de banqueros, con un esquema retributivo orientado no solo al patrimonio gestionado, en volumen, rentabilidad o ingresos, sino a objetivos más a medio y largo plazo relacionados con la satisfacción de la experiencia de sus clientes en las relaciones con la entidad, así como con planes de formación y carrera, etc.
- Trabajar con su equipo de banqueros mercenarios en un grado de confianza y grandes facilidades en la relación, pero  reforzando su control, buscando un desarrollo de su actividad dentro de unos procedimientos y un marco de actuación acorde con una determinada cultura corporativa, principios de inversión y de riesgos, entre otros.
- Esforzarse por un proceso de mejora  constante de servicios y productos de alto valor añadido, aumentando el grado de compromiso y fidelidad de sus banqueros internos y mercenarios, así como de los clientes.
- Esforzarse para adquirir una imagen de marca relevante en el sector, que ayude a los banqueros a captar y mantener clientes, pero que también capacite retener a estos clientes si deciden los banqueros irse a otra entidad, sustituyendo su interlocutor .

Rafael Romero, Director de Inversiones en Unicorp Patrimonio (Banca Privada Unicaja)
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Este artículo también se publicó en Funds People el 11-3-2014

sábado, marzo 01, 2014

Analizando la personalidad de las acciones

Sabemos que hay una clara evidencia en la relación entre la psicología humana y la economía,  y entenderíamos que sin salud psicológica empresarial, no habría crecimiento sostenible, afectando a su comportamiento en las bolsas de valores.
Las empresas suelen estar muy influidas por la cultura corporativa que sus líderes han ido determinando, y que con el tiempo van siendo compartidos por las personas de la organización, ya que van imponiendo creencias, guías, valores y expectativas de comportamiento en sus interacciones entre ellos, con sus clientes y el entorno.
Un factor fundamental a analizar es el patrón de actitudes, pensamientos y repertorio conductual de sus líderes a través del tiempo, permitiendo disponer de una visión de la personalidad de la compañía,  por unos claros vínculos de interdependencia. Las personas son las que hacen la organización y no al revés.
La personalidad de la empresa, como la individual, no encaja netamente en categorías ordenadas. Cada una es única en muchos aspectos, pero podemos realizar una observación multifactorial que permita un análisis lo más objetivo posible. Podemos valorar actitudes que pueden describir parcialmente su personalidad. Por ejemplo, su política comercial pudiera ser agresiva o en el otro extremo pasiva, su actitud ante los empleados o clientes, su política de comunicación, su política de producto, su capacidad de innovación, etc.
Poseer una determinada personalidad empresarial, influye notablemente en sus resultados económicos. Una personalidad más creativa, o apasionada, o audaz, o persistente, o meditativa, o social, son rasgos que influyen notablemente en el éxito o fracaso de la empresa, por lo que debemos analizarlos.
Así mismo, las organizaciones, como las personas, pudieran enfermar. Debemos por tanto, analizar posibles vertientes patológicas de la personalidad empresarial: si una personalidad metódica se vuelve obsesiva, si una compañía con personalidad de líder se vuelve narcisista, si una audaz se vuelve psicópata, etc. Estas patologías acaban por cosechar pérdidas de cuota de mercado, abandono de clientes y empleados clave, falta de adaptación a cambios en el mercado, etc.
Los malos resultados provocarán que los accionistas cambien al líder y éste intente cambiar la cultura organizacional para llevarla hacia un comportamiento diferente, pero no siempre se hace en el momento idóneo, ni estos cambios son tan rápidos de imponer, porque las personas no cambian sus comportamientos de un día para otro y no podemos olvidar, que si las personas no cambian, la organización no cambia.
En definitiva, si la pauta de comportamiento de una empresa cotizada parece mostrar una personalidad que se va alejando de una vertiente sana a una patológica, procure no estar ahí invertido. Hay síntomas que permiten visualizar la enfermedad y sus efectos adversos, sabiendo que el tratamiento no es fácil, ni de corta duración. 
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Este artículo se ha publicado también en Funds People 

sábado, enero 18, 2014

El Ibex puede alcanzar los 11.000 puntos este trimestre

“El Ibex puede alcanzar los 11.000 puntos este trimestre”

¿Qué le parece obtener una rentabilidad del 60,77% invirtiendo en valores españoles en un año en el que el Ibex subió un 21,42%? Es lo que han conseguido Rafael Romero y Miguel Ángel Paz, equipo gestor de Unicorp Patrimonio (Unicaja), ganador del concurso de carteras de EXPANSIÓN en 2013.
Su hazaña no es flor de un día, ya que en todos los trimestres han batido la rentabilidad del Ibex 35. Además, en la década que llevan participando en este concurso, siempre han superado el comportamiento del índice, y ya ganaron en la edición de 2004.
El secreto de su éxito es que se plantean la inversión desde una perspectiva muy amplia. “Primero vemos el momento económico y de mercado y cómo afecta a España o al resto del mundo. A partir de ahí elegimos valores que se pueden beneficiar de esas tendencias estudiando muy bien sus fundamentales y también su momento por análisis técnico”, explica Rafael Romero, director del departamento de Inversiones.
Por eso, en el primer trimestre optaron por una cartera de perfil más defensivo, ya que estimaron que, después del rally vivido a partir de julio de 2012 (el Ibex subió un 36% entre el 24 de julio de 2012 y el 1 de enero de 2013) lo que se esperaba era la consolidación de niveles.
A partir del pasado verano pensaron que era el momento de cargar las tintas con más riesgo y que el sector financiero iba a responder bien. Pero siempre buscan un equilibrio y al diseñar la cartera, de hasta seis valores, introducen compañías con un perfil moderado.
Romero destaca la importancia de la diversificación y puntualiza que “hemos demostrado que puedes tener una cartera muy rentable, diversificada por sectores y con valores sólidos del Ibex”.
Perspectivas

Para este año, parten de la base de que las Bolsas europeas lo harán mejor que las de EEUU, y que España lo hará mejor que otros mercados. Se espera una revalorización media de entre el 12% y el 15% en Europa; de entre el 7% y el 8% en Wall Street y de entre el 15% y el 20% para la Bolsa española.
“Hace un año había miedo por invertir en España ahora lo que se teme es quedarse fuera de esta recuperación”, apunta Romero. Asegura que se está produciendo salida de dinero de mercados emergentes, incluso de EEUU, que buscan mercados con cierto potencial de subida y menos riesgo. España está en el objetivo y estiman que el Ibex podría llegar al 12.000.
La confirmación de la mejora económica y la recuperación de los resultados empresariales serán determinantes en la evolución del Ibex. “Si los beneficios crecen un 20% este año el índice podría moverse entre los 10.500 y 11.000 puntos. Para que el Ibex alcance el 12.000 sería necesario que se batan las expectativas”, explica Paz.
Aunque ambos reconocen que esperan momentos de debilidad en Bolsa, no prevén sustos. “El principal soporte para el Ibex está entre 9.500 y 9.800 puntos y no creemos que vaya a menos en el primer semestre.
Hay muchos inversores esperando que caiga el mercado para entrar, bien porque no se habían atrevido antes o porque se salieron en el 8.500 y no quieren perderse el resto de la subida”, indica Paz. “A esto se une que los que están ya invertidos en Bolsa no quieren vender para no perderse el que se espera que sea un buen año”, comenta.
Romero asegura que “se está produciendo una vuelta del ahorro a la Bolsa”. Asegura que muchos inversores conservadores desembarcan en Bolsa ante la escasa rentabilidad de otros activos, como los depósitos y la renta fija. Además, “hay un flujo de liquidez que se salió de la Bolsa hacia activos de menos riesgo y que está entrando en renta variable con vistas a medio y largo plazo”, apunta Romero.
Con este panorama, prevén que el Ibex se mueva entre los 9.500 y los 11.000 puntos en el primer trimestre. Su consejo es que a medida que el alza se acelere o se acerque al objetivo del 12.000 habría que adoptar estrategias más defensivas. Romero confía en alcanzar el 15.000 en tres o cuatro años.

Publicado en Diario Expansión 18 enero 2014
Vea el artículo original

martes, octubre 08, 2013

Banca de productos al estilo Mercadona


En Julio de 2008 hice un artículo en este blog titulado “Estrategia en Banca, ¿Quiere ser fábrica o tienda?” .
La idea surgía porque el Grupo Santander estudiaba vender su gestora de fondos, por lo que parecía que apostaba por virar su estrategia para ser solo tienda de productos, aunque la dificultad de su venta le hizo virar su estrategia hacia potenciar su fábrica de fondos y aprovecharse de su tupida red de tiendas, tanto nacionales como internacionales. Ha apostado por ser una entidad global y ahí parece ya tener la suficiente envergadura para minimizar costes y la incorporación de buen talento de gestión de inversiones. Aunque el coste es alto.
Pero en general, parece difícil generar valor a tus propios clientes siendo también fábrica de productos en un mercado financiero tan complejo, tan competitivo, tan flexible e innovador, ya que siempre habrá alguien que podrá hacer mejor las cosas que tú.
Mi conclusión era sencilla. El sector se iría consolidando hacia dos tipos de claros grupos, las que querían ser "Fábrica", solo para las muy grandes o pequeñas muy especializadas, y para el resto, que querrían ser solo “Tienda”. Y si eres tienda, tienes que tener una estrategia similar a una gran cadena de supermercados, como Mercadona.
Hacer “Banca de Productos al estilo Mercadona” es basar tu gestión pensando siempre en el cliente, al que llaman “El Jefe”, que espera encontrar en su sucursal la prescripción de un buen producto que puede ser propio, pero de “marca blanca”, con procesos rigurosos de selección y seguimiento de la calidad de los productos que están en las estanterías. No cabe de todo en una sucursal, ni en Mercadona. Puede haber marcas reconocidas, pero seleccionadas.
Apalancándose en una red capilar de sucursales, la “Banca Mercadona” ofrece a “El Jefe”, selección, calidad y buen precio, generándole una gran confianza en resolverle su problema a un coste justo.
Después se esfuerza en tener trabajadores orgullosos de su trabajo y su compañía, recompensados por su esfuerzo y los éxitos de la institución. Otra mención cabe, muy importante en su éxito, al esfuerzo de trabajo conjunto y relaciones a largo plazo con sus proveedores.
Sí, en la "Banca Mercadona" se apalancan del conocimiento, talento y capacidades de grandes instituciones financieras que solo son fábrica de productos,  normalmente fácilmente sustituibles por otros, por lo que estas instituciones necesitan, urgentemente, entablar ese tipo de relaciones con las cadenas de sucursales bancarias. Finalmente, la Sociedad en su conjunto y los accionistas de esta Banca, recibirán su recompensa.
El tiempo ha pasado, y la tendencia parece no acabar de definirse. Ahora hay menos bancos en el mundo y en España, pero son más grandes, y todo el mundo parece pensar que puede ser un buen gestor de activos, ser fábrica. Están optando por ser fábrica y tienda a la vez, aunque la fortaleza de la mayoría de las instituciones financieras es similar a la de Mercadona: básicamente es su red de oficinas y la confianza de sus clientes, no como gestionan activos, por lo que les puede dejar debilitados a medio plazo, sobre todo si en tu tienda solo vendes los productos fabricados por ti mismo. 
En mi opinión, el esfuerzo de los equipos de banca privada y/o gestión de activos, debería centrarse en seleccionar un catálogo de productos de buenas marcas, y focalizarse en ofrecer un catálogo amplio y propio de fondos de "marca blanca", gestionados por buenos fabricantes especializados, así como un catálogo de fondos de fondos perfilados por riesgo, en el que el foco del gestor está en la distribución óptima de las clases de activos y la selección de buenos fabricantes para construirlo, fabricantes que serán seleccionados rigurosamente, pero con la vista puesta en una relación duradera en el largo plazo.
Este artículo también ha sido publicado en mi blog de la web de Funds People 
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martes, septiembre 17, 2013

Gestionando la aleatoriedad del mercado



La historia reciente nos ha mostrado los efectos de la aleatoriedad de los mercados, así como que los inversores no son puramente racionales, que las correlaciones son inestables sobre todo en periodos de agitación, que hay una asimetría en los rendimientos de los activos otorgando una mayor probabilidad a grandes movimientos bajistas frente a los alcistas, o que los cambios en los precios no presentan una distribución normal, minusvalorando los riesgos de cola.

Estos riesgos de cola, o eventos extremos, los provoca la propia aleatoriedad del mercado, y para gestionarla, debemos tener la consciencia de su existencia y comprensión. La aleatoriedad se fundamenta en tres factores: es naturalmente sorpresivo, el resultado es casual e impredecible, y tiene un valor impactante. Tendemos a actuar como si no existiera, pero está ahí, de forma natural e intrínseca en la gestión de inversiones.

Debido a estos hechos, para alcanzar nuestros objetivos financieros debemos preguntarnos… “si las cosas se ponen muy mal, ¿cómo de mal pueden llegar a ir?”

Esto es difícil de estimar en los modelos más utilizados que se fundamentan en evaluar la peor pérdida esperada para un horizonte temporal, y un nivel de confianza determinados “en condiciones normales de mercado”, porque los mercados tienden a no comportarse de forma normal por su propia naturaleza aleatoria.

Por lo anterior, los datos históricos aportan cada vez menos protección calculando probabilidades de “shocks” agudos, y su magnitud. Para mejorar estos cálculos, se empieza a utilizar la teoría de valores extremos, una rama de la estadística, muy utilizada en ingeniería y otras disciplinas, que trata de evaluar la probabilidad de eventos que son más extremos que cualquier observado anteriormente. Pero esto es complejo de llevar a la práctica en nuestro día a día.

Prepararse para lo impredecible y aleatorio es difícil, pero debemos actuar en aras de preservar el patrimonio de estos eventos, minimizando su impacto.

Si lo hacemos a partir de un notable incremento de activos monetarios, podríamos definirlo como una seguridad cara, con retornos mínimos, que descontando la inflación, al cabo de los años nos reduce el valor de nuestro patrimonio en un largo ciclo de tipos de interés reducidos.

Y preservar el valor de un patrimonio, es mantenerlo también a salvo de las pérdidas impuestas por la actual represión financiera…“Nada ocurre sin riesgo, pero sin riesgo no ocurre nada”.

Podemos generar carteras con mínima varianza o añadir una asignación constante de coberturas con derivados, pero podemos gestionarla mejor con enfoques de gestión activa de carteras multi-activos, balanceando las ponderaciones de dichas clases con respecto al nivel de riesgo que aporta cada uno, frente al clásico reparto de porcentaje de efectivo entre éstas.

Adicionalmente, podemos complementar las carteras con la extensa y creciente oferta de productos “alternativos” que permiten gestionar mejor la aleatoriedad y te posibilitan reducir posibles daños de eventos extremos.

Hay que rendirse al uso de los fondos market neutral y long-short, y en general de las estrategias venidas del mundo de los hedge funds que mantengan un foco en la gestión del riesgo, gracias al uso de estrategias dinámicas de protección ante pérdidas y el uso de sofisticados sistemas de gestión carentes de emociones, que sistemáticamente toman en consideración la posibilidad de la ocurrencia de eventos aleatorios.

Artículo también publicado en la web de Funds People
http://www.fundspeople.com/gente/rafael-romero-157/blog/gestionando-la-aleatoriedad-del-mercado-32227

miércoles, agosto 28, 2013

Siria marca la pauta en los mercados


Parece evidente que se ha terminado la calma en los mercados tras un verano que no se vivía tan estable desde hace cinco años. La creciente inestabilidad geopolítica en la zona de Oriente Medio, marcada por la seria amenaza de un nuevo conflicto en la zona, esta vez en Siria, ha sido la guinda a la incertidumbre añadida por el riesgo en Europa vinculado a Grecia y las próximas elecciones en Alemania, así como las dudas macroeconómicas futuras marcadas por el posible fin de estímulos monetarios desde Estados Unidos, que está azotando a todos los mercados de bonos y divisas, especialmente las emergentes.

Por otro lado, la creciente tensión en una zona donde se ubica la mayor parte de las reservas mundiales de crudo, nos ha recordado viejas preocupaciones. Una subida del precio del petróleo, que ya ha subido un 15% desde principios de junio, siempre tiene un impacto en la economía global. Se calcula que por cada subida del 10% del precio, se reduce un 0.25% el crecimiento mundial en los dos años siguientes y eleva la inflación un 0,3% en la Eurozona y un 0.4% en EEUU en el año en curso. En España por cada 10 Euros de subida o bajada del precio del barril, la factura aumenta o disminuye en 6.000 millones de euros. El año pasado gastamos 34.000 millones € en petróleo y derivados. Si el precio se va hacia la zona de 150 dólares (dejo gráfico), zona que vimos en el 2008, supondría un gasto adicional de unos 17.000 Millones. No es un asunto baladí.

Si finalmente se produce un ataque de Estados Unidos con apoyo de otros países (Inglaterra, Francia, Turquía…), la mirada deberá estar más fija en su duración y su posible expansión a otros países. No es lo mismo unos cuantos lanzamientos de misiles durante unos días, como parece que podría comenzar, en un aviso al régimen sirio de que abandone y negocie una salida, que iniciar una operación militar más larga y profunda, con uso intensivo de aviones que multiplicaría los riesgos en una zona muy conflictiva, con Líbano e Israel, en la frontera con Siria, y muy cerca de Irán, que han amenazado con “graves consecuencias” si se inicia el ataque (aunque no se esperan represalias militares).
Parece que la voluntad de Obama es una campaña relámpago, similar a la intervención en Libia en 2011, pero no parece fácil una ofensiva similar en Siria. Así mismo, un aspecto controvertido es que no se cuenta, por el momento, con el respaldo de Naciones Unidas, y tenemos a Rusia y China exigiendo la vía diplomática como única posibilidad para lograr la solución del conflicto, lo que limita la posibilidad de alcanzarlo. El no tener legitimidad internacional es un asunto que puede generar un aumento de la tensión política entre las grandes potencias mundiales.
En fin, aunque inicialmente apuesto por una situación transitoria, la situación de debilidad en los mercados puede mantenerse e incrementarse la volatilidad, porque el dinero, per se, es miedoso ante la incertidumbre. Pero el movimiento de las últimas semanas de reducción notable de los niveles de riesgo, podría irse frenando, y quedar a la espera de nuevos acontecimientos, lo que no es óbice para que el goteo bajista continúe, pero de menor intensidad.

Si finalmente no se produce en septiembre el inicio de la salida de los planes de estímulo monetario en Estados Unidos, máxime si se inician los ataques a Siria, y las elecciones en Alemania posiblemente ganadas por Merkel permiten políticas menos austeras en Europa, podríamos tener cierto periodo de estabilización, que finalmente serían el estímulo necesario y esperado para la llegada de  los inversores bursátiles con más liquidez en sus carteras de lo acostumbrado, y con perspectivas pobres de rentabilidad en otros activos.



viernes, agosto 02, 2013

Ciclo económico y bursátil



Alguien se preguntará… ¿Qué es lo que está cambiando en el escenario actual para ir viendo día a día subidas en los mercados? Es la economía, y los ciclos económicos y bursátiles.

Hay un ciclo económico, el que muestran los datos y sus tendencias, y hay un ciclo bursátil, absolutamente correlacionados, pero una de las diferencias entre uno y otro, y que muchos profesionales suelen olvidar, y desde luego muchos inversores no acaban de ser conscientes, es que el ciclo bursátil se suele adelantar a los ciclos económicos, porque se mueve por expectativas. Por tanto, las expectativas de la economía real futura (del ciclo económico), lleva a adelantar entre 6 y 12 meses el movimiento, tanto al alza como a la baja al ciclo bursátil. 

Sería algo aproximado a lo expresado por este gráfico.


En este sentido, estamos moviéndonos en una tendencia alcista de los mercados. Ya hemos pasado lo que se denomina fase de acumulación, que es el inicio de la tendencia, donde los primeros que compran son los inversores institucionales tras un cambio de la tendencia bajista, y con un todavía entorno de datos económicos y resultados empresariales negativos. Este es el mejor momento para invertir, pero suele ser aprovechado por pocos inversores.

Luego pasaríamos a la fase de expansión o tendencia, en el que podríamos estar en este momento, en el que ya empiezan a comprar los inversores particulares, además de los profesionales, y suele corresponder al momento en el que tanto los fundamentales de las empresas, como la propia economía real empiezan a ir mejorando por las medidas de reactivación económica emprendidas, así como por los ajustes emprendidos anteriormente por las empresas. Esta fase suele durar bastante más tiempo.

Finalmente, llegará una fase llamada de agotamiento o distribución, de final de ciclo alcista, en el que ya el optimismo y la euforia llenan los mercados, por los buenos resultados de las inversiones, la buena marcha de la economía real y de las empresas, y en el que hay un incremento generalizado de público general invertido en acciones. Ese es el momento en el que los inversores que empezaron a comprar en la fase inicial de la tendencia empiezan a distribuir entre el público general poco a poco sus acciones, motivado principalmente por expectativas nuevas con respecto al ciclo económico, y su impacto en las cuentas de las empresas cotizadas. Ese es el momento de iniciarse un cambio de tendencia. Véase ilustración: 



Lo que he comentado, se refiere a la llamada tendencia primaria, que es la principal a observar en inversiones a medio y largo plazo. Las tendencias con frecuencia cubren periodos de varios años, y es la más importante, pues representa el verdadero sentimiento de la mayoría de participantes en los mercados. En todo caso, como bien saben ustedes, los mercados no se mueven en línea recta. Hay caídas y subidas dentro de una gran tendencia de fondo. Es importante, por tanto, darse cuenta que tendremos tendencias secundarias o intermedias en este proceso, que pueden durar semanas o meses, y dentro de estas, puede haber tendencias terciarias, que suelen ser inferiores a las tres semanas, pero eso no muestra un cambio de tendencia primaria per sé. Véase ilustración:


La dificultad, siempre está, y esto es lo difícil, en saber en qué momento del ciclo estamos y no dejarnos llevar por el sesgo emocional del miedo a perder o la avaricia de ganar, dejando oportunidades de inversión pasar o incrementando los riesgos en malos momentos.  Dentro de una tendencia alcista o bajista, primaria, tendremos momentos con tendencias contrarias, que no nos deben de llevar a variar nuestros objetivos de inversión. El acertar si hoy o mañana va a subir o bajar algún activo, es enormemente difícil de prever. Eso es pura especulación, y nosotros somos inversores.

¿A qué conclusión quiero llegar para el momento actual? Pues que aunque hayamos pasado ya la primera fase de la tendencia, sobre todo en la bolsa española, todavía estamos en un momento del ciclo bursátil con proyección alcista de los precios, considerando nuestra apuesta de ir mejorando la economía real a futuro. Si esperamos a que los datos de PIB, paro, industrial, reducción de los déficits, etc. hayan mejorado con claridad, habremos llegado a las bolsas con un margen de acierto bastante menor que el actual. No debemos, por tanto, dejarnos influir demasiado por los movimientos de sierra que nos vayamos encontrando por el camino.

En el más corto plazo… las bolsas europeas se han olvidado de las numerosas señales de análisis técnico que planteaban pocas probabilidades de superar los niveles de resistencia. Los datos macroeconómicos conocidos, y los mensajes de apoyo de todos los bancos centrales del mundo, han podido con los chartistas. Sí, ahora está mandando la economía, porque hablamos de tendencias primarias. No lo olvide